Un corazón generoso

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Un corazón generoso

 

Cuándo hablamos de generosidad, comúnmente hay ciertas ideas que se vienen a nuestra  mente. Éstas ideas usualmente están relacionadas quizá a temas financieros, o compromisos que representen un costo en alguna manera.

Las ideas que se vienen a nuestra mente quizás sean cantidades, costos, compromisos, esfuerzos, en fin, todo aquello que represente una dádiva física.

Pero el día de hoy queremos plantearte la generosidad desde una perspectiva mucho más profunda, mucho más espiritual, y mucho más enfocada en la generosidad de nuestro Dios.

Cuándo hablamos de Dios, pensamos en amor, en santidad, en salvación, en espiritualidad, en fin, muchos atributos que se relacionan al corazón de Dios. Pero creo que es poco común cuando pensamos en Dios, relacionarlo a la generosidad y es por esto que queremos recordarte el siguiente versículo:

Juan 3.16 »Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna. (Version NTV)

Este, uno de los versículos más famosos y escuchados, ya que en este encontramos el corazón de Dios para la humanidad nos muestra de una manera muy puntual de lo que se trata la generosidad.

Poniéndolo en perspectiva, el versículo nos enseña: “El amor de Dios es tan grande, que Él nos DIO”.

Es una manera fascinante ver que la consecuencia del amor tan grande que Dios tiene se manifestó en un acto de dar, un acto de generosidad.

Esto nos enseña que la generosidad, más allá de ser una obligación, una carga, o una práctica forzada, realmente debe ser el fruto de el amor tan grande que debe haber en nuestro corazón.

“Generosidad es amor”

Es la razón por la que en cumpleaños damos regalos a nuestros seres queridos, en ocasiones especiales damos detalles significativos a los que amamos, y en fechas festivas preparamos algo especial a nuestra familia, porque amamos.

Así que queremos compartir contigo tres maneras practicas en las que podemos ser generosos:

 

1.Nuestro tesoro

Sin duda alguna no podemos hablar de generosidad sin hablar de nuestras finanzas.

Cada vez que compras un regalo, que conseguimos algún detalle especial, todo tiene un precio. Y es por eso que cuando damos de nuestro tesoro, de alguna manera expresamos que amamos y que esto a lo que estamos dedicando nuestro tesoro es valioso para nosotros.

Lucas 12. 34 Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón (Versión RVR1960).

 

2.Nuestras palabras

Aunque nuestras palabras no parecieran estar asociadas directamente con el tema de generosidad, la realidad es que la Biblia enseña que nuestras palabras, nuestras conversaciones, nuestras declaraciones, no están lejos ni separadas a todo aquello que hay en nuestro corazón.

De hecho, si prestamos atención en la Biblia, encontraremos que hay un énfasis especial acerca de la manera en la que hablamos. Proverbios nos enseña que nuestra lengua tiene el poder de provocar muerte, o el poder de traer vida.

Es por esto, qué podemos ver nuestras palabras como un regalo de todos los que nos rodean. Pueden usar nuestras conversaciones y todo lo que decimos para bendecir y para hablar bien sobre la vida de los que nos rodean.

Lucas 6:45 El hombre bueno dice cosas buenas porque el bien está en su corazón, y el hombre malo dice cosas malas porque el mal está en su corazón. Pues de lo que abunda en su corazón habla su boca. (Versión DHH).

 

3.Tiempo

En un mundo cada vez más ajetreado, en un ritmo tan acelerado y con tanto que hacer, debemos a ver que nuestro tiempo, es un recurso valioso que Dios nos ha dado, y todo aquello a lo que se lo dedicamos, es una muestra de generosidad.

2 Crónicas 35.3 Ahora dediquen su tiempo a servir al Señor su Dios y a su pueblo Israel. (Versión NTV).