Propósitos y año nuevo

Home / Artículos / Propósitos y año nuevo
Propósitos y año nuevo

Propósitos y año nuevo

El año nuevo acaba de comenzar y normalmente durante esta temporada cada uno de nosotros comenzamos a establecer nuevas metas y planear la manera de alcanzarlas. Lo anterior sucede en lo personal pero también dentro de nuestros equipos.

Por lo regular, todos nos interesamos en establecer nuevas metas, tomar mejores decisiones y obtener logros que nos permitan tener algo que celebrar al final de año. Sin embargo, si somos honestos, esta es una tarea mucho más compleja de lo que parece. Un estudio realizado en la Universidad de Scranton señala que tan sólo el 8% de las personas logran cumplir sus propósitos de año nuevo.

Por esa razón, en este artículo queremos compartir contigo cuatro consejos que te ayudarán a establecer metas alcanzables.

 

1. Sé específico.

Normalmente, al momento de establecer propósitos, estamos muy seguros de lo que queremos alcanzar. Sin embargo, a veces los abordamos de manera incorrecta. Esto sucede cuando tenemos metas ambiguas. Por ejemplo, decir: “quiero crecer en mi liderazgo” o “quiero que mi equipo sea mucho mejor” o “quiero que la iglesia se beneficie con mi ministerio” son deseos muy válidos pero al mismo tiempo ambiguos.

Cuando establecemos ese tipo de metas que están estipuladas de manera general no tenemos forma de medirlas ya que palabras como “mejorar”, “beneficiar” o crecer pueden tener diferentes significados para diferentes personas. Además, hay muchos aspectos en los que tu equipo puede crecer, mejorar o beneficiar a tu iglesia.

Si quieres que tu equipo alcance estos objetivos, entonces es necesario que definas una manera específica en la que quisieras visualizar ese crecimiento o mejora. Por ejemplo: “este año quiero que mi equipo mejore la puntualidad en los ensayos” o “este 2022 quisiera que mi equipo tenga más tiempos de lectura bíblica juntos”. ¿Te das cuenta? Para algunos el hecho de que el equipo mejore puede connotar aspectos técnicos, para otros espirituales, etc. Siempre es mejor definirlo. Esto te ayudará a tener una visión más clara y marcar la pauta a los demás integrantes del equipo.

 

2. Establece una fecha

Otro erro muy común a la hora de establecer objetivos es que olvidamos ponerles una meta. Sabemos qué es lo que queremos alcanzar, pero no definimos cuando. Dejamos la meta a la deriva sabiendo que en algún momento del año nos gustaría alcanzarla.

No definir el tiempo en el que queremos alcanzar nuestras metas nos puede llevar a que nunca las alcancemos. ¿Por qué? Porque posiblemente siempre habrá otras prioridades en su ministerio y no existirá la presión de darles un lugar a esas metas para alcanzarlas.

Definir un tiempo de cumplimiento en nuestras metas nos ayuda a echar a andar el proceso y darle seriedad.

 

3. Define el camino

Quizá este punto te parezca obvio pero a veces lo pasamos por alto. Una vez que sabes qué quieres lograr y cuando quieres alcanzar, debes de estipular un camino. En esta etapa te servirá hacerte preguntas como: ¿qué necesito para llegar ahí?, ¿qué cosas me ayudarán a alcanzarlo?, ¿qué recursos necesito?, etc.

Tal vez te sirva tener una visión de escalera, es decir, pensar que para llegar a la meta existen diferentes escalones y tratar de definir qué escalones son los que forman el camino hacia donde estás intentando llegar.

 

4. Evalúa

Por último, aunque a nadie lo gusta esta etapa, es importante que la lleves a cabo. Evaluar es una parte vitar para medir tu progreso de una forma tangible. Si no evalúas el progreso no sabrás si realmente estás teniendo algún avance. Es recomendable que esta etapa la lleves a cabo al final del año pero también, que hagas diferentes pausas durante el año para ir midiendo el progreso.

Para llevar esta etapa de la mejor manera, te recomendamos que desde ahorita establezcas las “pausas de evaluación” durante el año. Tómate el tiempo de calendarizarlas o ponerte recordatorios que te ayuden a monitorear el progreso de tus metas.

En esta etapa te ayudará hacerte preguntas como: ¿qué significa avance?, ¿de qué manera hemos progresado respecto a esta meta?, ¿cómo vamos respecto al tiempo que habíamos determinado?, ¿qué podemos hacer para recuperar el tiempo perdido?, ¿hasta este momento podemos ver algún fruto tangible del avance respecto a esta meta?, entre otras preguntas.

 

Feliz año nuevo.

Por último, no queremos perdernos la oportunidad de externarte nuestros mejores deseos para este año. Deseamos que este año puedas experimentar crecimiento y que Dios te siga utilizando para servir mejor a su iglesia y continuar esparciendo el mensaje de esperanza que Jesús nos dio.