Corazón de adorador

Home / Artículos / Corazón de adorador
Corazón de adorador

 

Deuteronomio 6:5 Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas.

Este versículo siendo uno de los más conocidos por la mayoría nos habla de un tema fundamental, y tiene que ver con aquello que Dios nos enseñó que es más importante por encima de todas las cosas.

Estamos leyendo en Deuteronomio y pensaríamos que es algo antiguo del viejo pacto, sin embargo, aún esta instrucción se enseñó en el contexto el nuevo testamento cuando a Jesús le preguntaron acerca de lo más importante, Jesús contestó justamente las mismas palabras de este versículo que se encuentran en el antiguo testamento.

Lo más importante es amar a Dios, pero debemos tener en cuenta que “amar” no se limita a ser una expresión simple y superficial que expresa el amor como algo genérico o como algo intangible, sino que el versículo se detiene a explicarnos que el amor que este mandamiento se está expresando o refiriendo tiene que ver con nuestros pensamientos, tiene que ver con nuestras acciones, tiene que ver con nuestras emociones y tiene que ver con nuestras decisiones.

En otras palabras, cada cosa que compone nuestro ser debe de amar a Dios con todo lo que somos, realmente en el centro de nuestro corazón debe estar el señor nuestro Dios, y de ahí, que sucedan todas las demás áreas de nuestra vida.

Hay algo muy interesante que debemos considerar como equipos de alabanza cuando leemos un mandamiento como este. Vamos a darnos cuenta que no menciona canciones, no menciona instrumentos y no menciona talentos creativos cuando se trata de amar a Dios. En otras palabras. El versículo uno dice ama a Dios con tu guitarra o ama a Dios con tu manera de componer música porque entendemos lo siguiente: adoración no es música como tal, entendemos que es algo más profundo entendemos que tiene que ver con asuntos del corazón.

Debemos reconocer algo que todos sabemos y es lo siguiente, en una reunión de iglesia puede haber personas con las manos levantadas con los ojos cerrados, entonando una canción con toda la fuerza de su voz, sin embargo tener un corazón que en otras palabras está disfrutando la música, no necesariamente está adorando a Dios. Debemos reconocer lo siguiente, sí puede haber personas cantando que no adoran a Dios, pero no hay personas que adoran a Dios que no estén cantando. En otras palabras, nuestra música, y nuestras creaciones deben de ser el resultado de un corazón que está amando a Dios.

Sé que todo lo que estamos mencionando hasta este punto no es nuevo, sin embargo es importante considerar que aquí estamos hablando un tema de un orden de prioridades. Cuando hablamos de adoración. Debemos saber y enseñar a nuestros equipos que el corazón es primero, es primero que la música es primero que las ensayos es primero antes que la planeación y que cualquier cosa creativa que sea de nuestro gusto o preferencia personal. La adoración tiene que ver con poner a Dios como el centro de nuestras vidas, y como la persona principal en todo lo que hacemos para el ministerio.

En un mundo musical, es muy fácil tener la tendencia a distraernos ya que la música y el desempeño musical tiende a ser algo que toca las fibras profundas de nuestras emociones y nuestra alma, en realidad la música tiende a tocar nuestro corazón. Sin embargo, recordemos una vez más lo que tiene que estar en el corazón, no es una buena experiencia musical… tiene que ser un encuentro con el Dios que es el centro de todo lo que somos.