Cada día es una evidencia de que Dios está con nosotros.

Home / Artículos / Cada día es una evidencia de que Dios está con nosotros.
Cada día es una evidencia de que Dios está con nosotros.


Cada día es una evidencia de que Dios está con nosotros

Muchas veces buscamos evidencias de que Dios está con nosotros en el futuro.
Esperamos una respuesta clara, un milagro visible, una puerta que se abra, una oración contestada como lo imaginábamos.
Pensamos que cuando eso suceda, entonces tendremos la certeza de que Dios no nos ha dejado.

Pero en el proceso, pasamos por alto una verdad sencilla y profundamente espiritual:
cada día que despertamos ya es una evidencia de Su gracia.

Dietrich Bonhoeffer lo expresó así:
“Cada nuevo amanecer es una señal de la gracia renovada de Dios.”

La evidencia que damos por sentada

Nos hemos acostumbrado a vivir esperando “algo más”.
Algo extraordinario.
Algo que confirme lo que Dios ya ha estado diciendo en lo ordinario.

Y sin darnos cuenta, dejamos de ver que el simple hecho de abrir los ojos cada mañana es una declaración silenciosa del cielo:
Dios sigue aquí.
Dios no se ha ido.
Su gracia aún está operando.

Cada amanecer es un recordatorio de que Dios no terminó contigo ayer.

Cuando buscamos señales y olvidamos la gracia

No está mal anhelar respuestas, dirección o confirmación.
Pero cuando condicionamos nuestra fe a lo que aún no sucede,
corremos el riesgo de ignorar lo que ya está sucediendo.

El nuevo día no es automático.
Es un regalo.
Es gracia renovada.
Es Dios diciendo: “Aquí estoy, otra vez”.

En lo personal

Tal vez hoy no tienes todas las respuestas.
Tal vez el futuro sigue siendo incierto.
Pero si hoy estás respirando, pensando, caminando…
Dios está contigo.

No porque todo esté resuelto,
sino porque Su gracia te sostuvo una vez más.

En lo ministerial

En el ministerio solemos buscar evidencias en resultados: crecimiento, impacto, números, frutos visibles.
Y aunque esos frutos importan, no son la única señal de la presencia de Dios.

Cada día que Él te permite seguir sirviendo,
seguir creyendo,
seguir obedeciendo…
es una evidencia clara de que Su gracia sigue operando en tu vida y en tu llamado.

Aprender a ver lo que ya está ahí

Quizá no necesitas una señal futura para saber que Dios está contigo.
Quizá necesitas aprender a ver con nuevos ojos lo que ya está frente a ti.

Cada nuevo amanecer no es solo el inicio de un día más.
Es una proclamación silenciosa del cielo:
la gracia no se ha agotado.

Y mientras esa gracia siga renovándose cada mañana,
podemos caminar con confianza,
sabiendo que Dios no solo estará con nosotros…
Dios ya lo está.