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El poder del «¿por qué?»

Muchos pensaríamos que los mejores líderes son aquellos que siempre tienen todas las respuestas. Y aunque este razonamiento pareciera lógico, alguna vez escuché que los mejores líderes más bien son aquellos que saben hacer las preguntas correctas.

El día de hoy queremos compartir contigo una herramienta que aunque pareciera ser muy sencilla, tiene un potencial enorme. Esta herramienta la hemos llamado el poder del “¿Por qué?”.

Hace algunos años, tuve la oportunidad de conocer a un líder de alabanza de una iglesia a la que personalmente admiro. Esta persona vino a mi ciudad a un evento y por alguna razón, terminé comiendo con él.

Estuvimos platicando por un buen tiempo y aprovechando su experiencia, comencé a hacerle muchas preguntas para poder tener nuevas ideas. Así que le preguntaba: “¿qué hacen para tal cosa…?, ¿qué hacen para esta otra cosa…?”, y así sucesivamente. A lo que él, muy amistosamente contestaba, hasta que llegó un momento en donde se invirtieron los papeles y él comenzó a hacerme las preguntas a mi. Comenzó a hacerme cuestionamientos similares a las que yo le hacía a él, “¿qué haces para esto…?”, ¿qué haces para esto otro?”, a lo que yo muy seguro de mi mismo le contestaba casi con una sonrisa de satisfacción en el rostro por “saber todas las respuestas”, hasta que llegó el momento en donde él me preguntó: “¿y por qué lo haces así?, ¿y por qué planeas así?”… En fin, después del “¿qué?”, este director de alabanza me llevó al “¿por qué?”, y tengo que ser honesto, que de estar en una posición muy “segura” para responder, de pronto empecé a darme cuenta de que no estaba muy seguro de que lo que estaba haciendo en ciertas áreas de nuestro ministerio, era lo más adecuado.

Pasaron los días, y realmente esas preguntas me ayudaron a hacer algunos ajustes, y tomar nuevas decisiones que nos llevarían como equipo a tener un enfoque más agudo y más efectivo. Y fue ahí en donde yo me di cuenta del poder del “¿por qué?”.

Muchas veces como líderes, queremos saber “qué” están haciendo otras iglesias, otros equipos, otros líderes y otros ministerios. Saber esto nos puede ayudar a tener nuevas ideas, a ser creativos y a ser innovadores. Todo esto es algo bueno, sin embargo cuando pasamos del “¿qué?”, y avanzamos al “¿por qué?”, notaremos que esta segunda pregunta nos da la capacidad de tener mucho mayor claridad acerca de las cosas que son más necesarias y relevantes para nuestro ministerio, lo cual nos llevará a ser más efectivos y a tener más trascendencia en lo que hacemos.

¿Cuántas cosas estamos haciendo simplemente porque alguien más las está haciendo, o cuántas cosas estamos haciendo simplemente porque siempre se han hecho así?

Queremos invitarte a hacer este ejercicio de reflexión y navegar a la profundidad de la pregunta “¿Por qué lo hacemos?”.

Al hacerlo, nos daremos cuenta que pasaremos de la superficie, y nos iremos a las profundidades en diferentes aspectos, por ejemplo en las motivaciones detrás de lo que hacemos; en el propósito que tiene lo que hacemos; en el fundamento que sostiene lo que hacemos, y esto sin duda alguna nos dará claridad y nos hará saber si lo que hacemos es lo más adecuado o no.

Esta pregunta para mi siempre ha sido como la raíz del todo. Una raíz realmente es la que define el crecimiento de una planta, tanto en su tamaño como en su fruto. Así que, de vez en cuando, tomar un tiempo para preguntar y revisar la raíz nos hará asegurarnos de que lo que está creciendo en nuestro equipo, es algo que crezca sano y que dé buen fruto.

Así que, te animamos a tener un tiempo de reflexión y hacer preguntas como estas:

-¿Por qué hacemos lo que hacemos?

-¿Por qué lo hacemos de esta forma?

-¿Por qué deberíamos cambiar, o no deberíamos cambiar?

-¿Por qué está funcionando, o no está funcionando?

-¿Por qué es necesario?

Después de hacer este ejercicio, nos daremos cuenta sin duda alguna de que continuaremos haciendo lo que hacemos, pero con una confianza mayor al saber que estamos construyendo sobre cimientos correctos.

Así que cada vez que escuchemos: “esto es lo nuevo; esto es lo que hay que hacer; esto es lo que se necesita; esto es lo que deberíamos de implementar”, sepamos que preguntar “¿por qué?” nos dará la claridad para saber qué hacer.

Recuerda, los mejores líderes no son los que siempre tienen todas las respuestas, sino los que saben hacer las preguntas correctas.