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Cosas que aprendí de David Hernandez acerca de composición

Lo que aprendí de David Hernandez acerca de composición

Hace una semanas tuvimos una plática muy enriquecedora con David Hernández en un episodio de creativo creativo. Es un episodio que ya está en nuestra plataforma de YouTube en el que platicamos con David acerca de ciertos temas que realmente fueron de mucha bendición.

En esta entrada queremos destacar algunos de los varios temas que estuvimos platicando con David.

A parte de conocerlo más y saber un poco más de su historia, uno de los temas principales que estuvimos hablando fue acerca de composición musical.

Así que a continuación un pequeño resumen acerca de algunas ideas que estuvimos platicando:

1.No todas las canciones son para el publico

David nos contó en su experiencia, cómo es muy importante tener una perspectiva adecuada acerca de la composición.

Muchas veces vemos la composición como un ejercicio por medio del cual creamos música para el público, ante lo cual David nos compartía una perspectiva distinta.

¿Y qué si en lugar vemos la composición como un ejercicio para crear algo para el público, mas bien lo vemos como nuestra devoción, que da como resultado creación de canciones para Dios?

A lograr tener esta perspectiva, realmente lo que va a cambiar en nuestra composición es tan íntimo como para llegar a cambiar la esencia de nuestras canciones.

Al enfocarnos solamente en componer para el público, quizás solo prestaremos atención A las tendencias musicales y a las modas, que por supuesto que no tiene nada de malo, sin embargo, cuando nos enfocamos en Dios, Como la persona principal de nuestra composición, estaremos teniendo un momento de adoración en el que contemplamos a nuestro creador.

David nos compartía que en su experiencia, él incluso ha tenido tiempo de adoración con dios de los cuales brotan canciones Que son tan especiales e íntimas, que nunca ha sacado al público porque terminan siendo una canción entre él y Dios.

2.Nuestras oraciones se convierten en canciones

Otra de las ideas sumamente enriquecedoras, fue la idea de que nuestras canciones no solo son el arte de tocar algún instrumento o cantar, Sino que también son nuestra devoción a Dios.

Una de las cosas que platicamos es acerca de los salmos, y como la mayoría de ellos no son el resultado de un proceso creativo de composición solamente, sino que son el resultado de una historia de personas que estaban viviendo algo con dios en ese momento en particular de sus vidas.

Básicamente los salmos son oraciones entonadas como canciones, Canciones que provienen de una vida que está caminando con Dios completamente necesitada de él.

Dentro de esta idea, David nos compartía de una experiencia en la que el se encontraba en una situación muy difícil de vida, y mientras él buscaba a dios y hacía una oración desesperada sucedió que esa oración terminó convirtiéndose en una canción, una canción de desespero que terminaba en esperanza.

Definitivamente esto es una perspectiva de mucha bendición a la hora de pensar en composición, porque si prestamos atención en nuestra devoción como la esencia para la composición, estaremos creando canciones muy parecidas a los salmos.

3.No tengo que componer solo

Por último, una de las ideas prácticas enormemente útil es que David nos compartió acerca de la composición fue la idea de no componer solos.

Muchas veces los compositores sufren el peso de cargar con la responsabilidad de sentir que todo lo que se va a componer recae sobre ellos.

Pareciera que las ideas, y el proceso creativo tiene que ser absorbido por la mente y el talento de una sola persona.

Pero David nos platicaba de cómo él ha logrado facilitar mucho sus procesos creativos mediante dos cosas:

  • Reconocer sus fortalezas u debilidades.

Al saber todas aquellas cosas en las que somos fuertes a la hora de componer nos ayudará a saber cuál es nuestra área en donde podemos traer una mayor aportación, pueden ser a la hora de crear una melodía, quizá una letra, o quizá un coro, pero tener esta claridad nos va ayudar a ser más precisos.

  • Dejar que otros sean parte.

A la vez, al reconocer nuestras debilidades, esto no tiene la intención de desanimarnos, sino más bien, ayudarnos a darnos cuenta en qué partes del proceso creativo yo necesito la ayuda de otras personas.

Finalmente estamos componiendo para una comunidad que llamamos la iglesia, y que bendición es componer para la iglesia, en comunidad.

Conclusión

Estos temas son uno entre muchas que estuvimos platicando con David Hernández en de creativo creativo, si quieres ver más de esto pues hacer clic en este enlace para ver esa conversación.