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¿Cómo tener progreso sistemático?

¿Cómo tener progreso sistemático?

Es común que suceda que de pronto a algún líder le empiece a ir muy bien en todo aquello que está emprendiendo. Que empiece a ser muy visible que sus planes están funcionando y que todo lo que se propuso fue un completo éxito y que ante ese éxito, algunas personas expresen comentarios como: “Qué buena suerte tuvo”, o “Increíble cómo todo fluyó de una manera natural”.

Una de las cosas que nunca son agradables de escuchar para líderes que están en un momento de éxito son precisamente esas (“qué buena suerte tuviste”). 

¿Por qué?

Porque la realidad es que cada vez que un líder tiene éxito y logra cumplir las metas que se había propuesto no es un asunto de suerte. No es un asunto de que “los planetas se alinearon para favorecerlo”. Realmente detrás de cada éxito hay escondido una incontable cantidad de esfuerzo, de frustración, de cansancio, a veces aún de sufrimiento.

Aunque es cierto que hay personas que pueden tener un golpe de suerte una que otra vez, la realidad es que la mayoría de las veces no es el caso. La mayoría de las veces hay una suma de esfuerzos que llevan al éxito por lo cual darle crédito a la suerte no es lo más agradable.

Por medio de esta entrada, queremos compartir algunos tips de cómo poder compartir una historia de éxito como el líder del ejemplo con el que comenzamos este artículo, explicando cómo tener progreso sistemático.

La roca que se quiebra

Para tratar de ilustrar el progreso sistemático del que queremos compartir contigo, vale la pena usar un ejemplo que sirve como una muy buena representación de los siguientes tips.

Imagina que hay una gran roca la cual sabes que muy en el centro tiene un metal precioso como el oro y te has propuesto esforzarte para obtenerlo.

¿cómo le harías para encontrar ese oro?

1.Golpes concentrados

Si tomaras un mazo con el que quisieras golpear la roca tratando de romperla para obtener ese oro, una de las primeras cosas que tendrías que hacer es tomar la decisión de ubicar bien el lugar en donde vas a golpear la roca. Esto es porque todos sabemos que no es de mucha utilidad golpear de una manera aleatoria. 

Lo que necesitaríamos hacer en un momento dado es golpear en un mismo punto ya que a pesar de lo duro que está roca pueda ser, enfocar todo el esfuerzo en un solo punto puede debilitar la roca facilitándonos el acceso al tesoro que está dentro de ella.

Al usar este ejemplo hablamos de enfoque. Muchas veces como líderes tratamos de abarcar un sinfín de áreas distintas, y de usar todo nuestro esfuerzo para “golpear“ este gran y variado número de cosas.

La realidad es que muchas veces queremos abarcar mucho, pero terminamos no teniendo la oportunidad de atender adecuadamente cada una de estas áreas.

La pregunta adecuada para este punto sería, ¿cuál es el área más importante de todas dentro de mis responsabilidades?

Y una vez teniendo claridad acerca de cuál es esa área importante, debemos  preguntarnos ¿realmente esa área ya está perfeccionada, o todavía puedo mejorarla?

Una vez identificándola, debemos de hacer todo nuestro esfuerzo por enfocarnos en esa área, muy probablemente al atenderla bien estaremos mucho más cerca del éxito de lo que pensábamos.

2.Golpes constantes 

Una vez encontrando el punto débil de la roca, debemos de tener en cuenta que sería un error esperar que ésta se rompa con un solo golpe.

La lógica sería que una vez hallado el punto débil, el siguiente paso es dar múltiples golpes de una manera constante.

De la misma manera muchas veces sucede con nuestros planes, equipos y proyectos, en nuestra mente quizá nos hacemos una expectativa de que al hacer una restructuración o establecer un nuevo propósito lo lograremos en la primera.

Pero la realidad es que todo éxito es el resultado de una suma de esfuerzos enfocados y constantes.

La constancia es la madre de la perfección, ya que es la disciplina que nos ayuda a repetir una y otra vez lo mismo pero siempre aprendiendo y mejorando.

Así que abrazar la constancia, definitivamente también nos acercan a encontrar el tesoro que está dentro de la roca.

3.Recuerda que hay un tesoro

Por último pero no menos importante, algo que puede suceder con el tiempo, es que líderes después de tanto tiempo de esfuerzo, de retos y de frustraciones, olviden la razón primaria por lo que todo el esfuerzo se está haciendo.

A veces nos enfocamos tanto en la dureza de la roca, bueno el cansancio que la constancia pueda representar para nosotros, que olvidamos que muy dentro de todo esto sigue estando un tesoro esperándonos.

Recuerda que la victoria siempre está delante de nosotros, nunca quitemos nuestra mirada de que después de todo el esfuerzo, y después de todo el cansancio siempre habrá una recompensa.

Así que queremos animarte y recordarte que todo tu esfuerzo, toda tu dedicación nunca será en mano, todo esto te está acercando a encontrar ese tesoro por el cual iniciaste.

¡ánimo, quizá no lo sabes pero estás a punto de encontrar ese oro por el cual has estado trabajando!